Tendinitis, artritis o quiste de Baker (acumulación de líquido).
Interior de la rodilla
Síndrome de Plica (inflamación de la membrana sinovial) o lesión de menisco.
Consejo: El dolor en la rodilla puede tener diferentes orígenes (tendón, ligamento, cartílago, etc.). Por eso es importante identificar el punto exacto del dolor y buscar diagnóstico profesional antes de iniciar ejercicios o tratamientos caseros.