- No causan daños graves por sí solos.
- No “deforman” los pies automáticamente.
- No son peligrosos si se usan de forma normal.
Conclusión:
Puedes usar Crocs sin problema para periodos cortos, en casa, playa o paseos tranquilos. Pero si vas a caminar mucho o estar de pie horas, es mejor usar zapatos con más soporte. En resumen: no son malos, solo no son ideales para todo el día.