Esta zona puede alertar sobre:
-
Problemas de circulación venosa
-
Acumulación de líquidos (edema)
-
Alteraciones relacionadas con diabetes
Cuando la sangre no regresa correctamente al corazón, se acumula en las piernas y genera inflamación interna. Esto provoca irritación desde dentro, que se manifiesta como una picazón intensa y difícil de aliviar.
Señal de alerta importante:
Presiona con el dedo el tobillo durante unos segundos. Si queda una marca hundida que tarda en desaparecer, puede haber retención de líquidos y es recomendable consultar al médico.
2. Picazón en palmas de las manos y plantas de los pies (sin sarpullido)
Esta es una de las señales más ignoradas y, a la vez, más importantes.
Cuando las palmas de las manos o las plantas de los pies pican intensamente, sin enrojecimiento ni lesiones visibles, especialmente por la noche, puede estar relacionada con problemas hepáticos.
El hígado produce sustancias necesarias para la digestión de grasas. Si no funcionan correctamente, ciertas sustancias pueden acumularse en la sangre y depositarse en zonas con muchas terminaciones nerviosas, como manos y pies, provocando una picazón profunda, ardorosa y desesperante.
Dato clave:
Este tipo de picazón no mejora al rascarse ni con cremas comunes, y suele empeorar por la noche.
3. Picazón generalizada en todo el cuerpo sin causa visible
Cuando la picazón aparece en distintas partes del cuerpo —espalda, brazos, torso— sin erupciones, heridas ni alergias aparentes, puede ser una señal temprana de problemas renales.