Llegas a tu habitación de hotel, cansado del viaje. Abres la puerta, dejas la maleta y allí, sobre la cama impecablemente tendida, una tela colorida llama tu atención. Una sábana, cuidadosamente colocada a los pies de la cama. ¿Un simple toque estético? ¡No solo eso! Tras este detalle aparentemente insignificante se esconden varios trucos ingeniosos. ¡Te sorprenderás!
Un elemento decorativo que lo cambia todo
Empecemos por lo obvio: esta famosa sábana, a menudo llamada “colcha”, añade al instante un toque de refinamiento al dormitorio. Con sus colores y estampados contrastantes, a menudo más atrevidos que el blanco puro de las sábanas, embellece la cama y crea un ambiente cálido. En un abrir y cerrar de ojos, hace que la habitación sea más acogedora y cómoda.
Un aliado contra pequeños contratiempos.
Seamos sinceros: ¿quién no ha soñado con disfrutar de una bandeja de comida bajo las sábanas? ¡Es uno de los placeres de una estancia de hotel! Pero las sábanas blancas son implacables con las migas y las manchas… Por eso esta sábana a los pies de la cama es tan útil: su material suele ser más resistente y fácil de cuidar. Así, podrás dejar la bandeja o disfrutar de un refrigerio con total tranquilidad. Y para familias con niños pequeños, es el aliado perfecto para evitar pequeños accidentes en la ropa de cama.