En varios países de América Latina, se le llama así a una planta cuyas hojas y flores poseen propiedades que fortalecen la salud ocular, combaten la inflamación, limpian los tejidos internos del ojo y mejoran la circulación sanguínea hacia la retina.
Su poder radica en sus antioxidantes, flavonoides, clorofila y compuestos naturales que protegen contra la degeneración macular, el glaucoma y la fatiga visual.
Esta planta se utiliza desde hace generaciones para tratar problemas como vista borrosa, ardor, enrojecimiento ocular, cataratas y conjuntivitis.