Durante años se instaló la idea de que la celulitis es un problema exclusivamente femenino. Basta con observar publicidades, revistas o redes sociales para comprobar que suele asociarse únicamente a las mujeres. Sin embargo, esa creencia no es del todo correcta. Los hombres también pueden presentar celulitis, aunque su aparición es mucho menos frecuente. La explicación de esta diferencia no está relacionada únicamente con el peso corporal o la actividad física, sino con la forma en que está construido el organismo de cada sexo.
La celulitis, conocida médicamente como lipodistrofia ginecoide, consiste en una alteración del tejido que se encuentra debajo de la piel. En determinadas zonas del cuerpo, las células grasas empujan hacia la superficie mientras unas fibras de tejido conectivo las mantienen sujetas desde abajo. Como consecuencia, la piel adquiere el característico aspecto de “piel de naranja”, especialmente en muslos, glúteos, caderas y, en algunos casos, el abdomen.
