Las costras, descamación o humedad con mal olor detrás de las orejas pueden resultar incómodas y, en ocasiones, causar preocupación. Aunque algunas personas lo relacionan únicamente con la higiene, existen diferentes problemas de la piel que pueden provocar estos síntomas.
Una zona especialmente sensible
El área detrás de las orejas es un pliegue donde pueden acumularse sudor, grasa y humedad. Cuando la piel se irrita o existe un desequilibrio, pueden aparecer enrojecimiento, descamación, picazón y pequeñas costras.
Una de las causas frecuentes es la dermatitis seborreica, que puede producir escamas blanquecinas o amarillentas, irritación y picazón.
Otras posibles causas
También puede tratarse de una dermatitis de contacto provocada por productos como champús, perfumes, cosméticos o determinados accesorios.
Otra posibilidad es una infección que aparece cuando la piel está irritada o ha sido lastimada por el rascado. En estos casos puede existir mayor inflamación, humedad, secreción y un olor más intenso.
En algunas personas, enfermedades inflamatorias de la piel también pueden afectar esta zona.
¿Por qué aparece el mal olor?
El olor desagradable puede relacionarse con la acumulación de sudor, grasa, secreciones y microorganismos sobre una zona húmeda o irritada.
Un olor persistente, especialmente cuando aparece junto con secreción, dolor, inflamación o heridas, merece atención porque puede indicar que existe un problema cutáneo que necesita tratamiento.
¿Qué puedes hacer en casa?
Como medida general, es importante lavar suavemente la zona y secarla completamente después del baño. También conviene evitar rascar las costras, utilizar productos irritantes o aplicar sustancias caseras que puedan empeorar la inflamación.
El tratamiento específico depende de la causa. Por ejemplo, algunas condiciones pueden requerir productos antifúngicos, mientras que una infección bacteriana puede necesitar otro tipo de tratamiento. Por eso, no es recomendable automedicarse.