Tipos de urticaria
La forma principal en que se clasifica la urticaria es según su duración:
Urticaria aguda: El tipo más común es la urticaria aguda. La causa de los brotes suele ser conocida y suelen durar menos de seis semanas.
Urticaria crónica: Cuando los brotes duran más de seis semanas, se diagnostica urticaria crónica. La urticaria crónica espontánea, también conocida como urticaria idiopática, es una afección cuya causa suele ser desconocida.
Además, existe la urticaria física, también conocida como urticaria inducible, donde un estímulo externo particular provoca la aparición de ronchas, como:
Dermografismo: Al rascarse o frotarse la piel se forman ronchas.
Urticaria por frío: La exposición al frío puede causar urticaria por frío.
Urticaria por presión: la presión constante sobre la piel, como la de la ropa ajustada, puede provocar urticaria por presión.
Urticaria solar: La exposición a la luz solar provoca urticaria solar.
Urticaria colinérgica: Un aumento de la temperatura corporal, como durante el ejercicio o un baño caliente, está relacionado con la urticaria colinérgica.
Causas comunes de urticaria
Existen muchas causas potenciales de urticaria aguda, entre ellas:
Reacciones alérgicas: Los alimentos (mariscos, almendras, huevos y leche), los medicamentos (antibióticos, analgésicos como la aspirina o el ibuprofeno), las picaduras de insectos o el látex pueden causar reacciones alérgicas.
Infecciones: Son posibles infecciones tanto bacterianas (faringitis estreptocócica) como virales (como el resfriado común o la hepatitis).
Factores físicos: Al igual que en la urticaria inducible, como se indicó anteriormente.
Estrés emocional: aunque no es una causa directa, el estrés emocional puede empeorar los brotes en personas vulnerables.
Con frecuencia es imposible identificar una causa externa para la urticaria persistente. Se cree que las enfermedades autoinmunes, en las que el sistema inmunológico ataca a los mastocitos, son responsables de una proporción considerable de estos casos.
Diagnóstico y tratamiento
La historia clínica y la exploración física del paciente son los principales factores para diagnosticar la urticaria. El médico intentará determinar la duración de los brotes y las posibles causas.
Los principales objetivos del tratamiento son reducir los síntomas y, si es posible, evitar los desencadenantes:
Antihistamínicos: La piedra angular del tratamiento son los antihistamínicos. Estos reducen el picor y la formación de urticaria al bloquear la actividad de la histamina. También se utilizan antihistamínicos con y sin receta.
Corticosteroides: Para aliviar la inflamación en situaciones más graves o crónicas, se pueden administrar corticosteroides orales durante un breve período de tiempo.
Evite los desencadenantes: el paso más importante es mantenerse alejado de un desencadenante particular, como un alimento o un medicamento, si se ha descubierto alguno.