Cebolla: ¿cuáles son sus beneficios?

Cuando las cebollas se vuelven menos amables con nuestro estómago

La digestión se complica. Algunas personas notan hinchazón, malestar o hinchazón estomacal después de consumirlo, sobre todo crudo.

 

La razón es sencilla: la cebolla contiene fibras fermentables que pueden ser difíciles de digerir para intestinos sensibles. El resultado: gases, molestias digestivas o sensación de pesadez.

El truco que lo cambia todo: la cocina. Saltear, cocer a fuego lento o caramelizar las cebollas las hace mucho más suaves para el sistema digestivo, conservando al mismo tiempo su sabor.

Cebolla cruda: no siempre amiga del estómago

Si eres propenso a la acidez estomacal o al reflujo ácido, la cebolla cruda a veces puede empeorar las molestias. Su sabor y textura picantes pueden irritar los estómagos sensibles.

De nuevo, no hay necesidad de prohibirlo: consumirlo en pequeñas cantidades o elegir versiones cocinadas a menudo ayuda a evitar estos inconvenientes, a la vez que permite disfrutarlo.

Un efecto adelgazante que vale la pena conocer

Menos conocido, pero útil: la cebolla tiene un ligero efecto anticoagulante natural. No es motivo de preocupación para la mayoría, pero sirve como recordatorio de una regla fundamental en nutrición: incluso los mejores alimentos se disfrutan con moderación.

Si tu dieta ya es muy rica en alimentos con efectos similares, variar los ingredientes siempre es una buena idea.

Crudo o cocido: ¿realmente tenemos que elegir?

Buenas noticias: ningún bando debería ser el favorito absoluto. Cada versión tiene sus ventajas.

La cebolla cruda retiene más vitamina C y añade un toque de frescura y textura crujiente a las ensaladas.

La cebolla cocida es más suave, más digerible e increíblemente versátil en la cocina, ideal para  una digestión más cómoda .

¿La solución ideal? Alterna según tus gustos, tu tolerancia y las estaciones.

¿Por qué lloramos al cortar una cebolla?

Es imposible hablar de esto sin mencionar este clásico. Al cortar una cebolla, se libera un compuesto de azufre que irrita ligeramente los ojos y provoca lagrimeo. No se preocupen: es inofensivo y temporal.

 

Para limitar el llanto, considere colocarlo en el refrigerador durante unos quince minutos antes de cortarlo o utilizar un cuchillo muy afilado, que aplasta menos las fibras.

¿Qué cantidad es razonable?

En la práctica,  de 30 a 50 g de cebolla cruda  (aproximadamente un cuarto de una cebolla mediana) o de  100 a 150 g de cebolla cocida  (el equivalente a una cebolla mediana) al día es adecuado para la mayoría de las personas.

La clave está en escuchar a tu cuerpo: si sufres hinchazón o molestias digestivas, reduce las cantidades u opta por cebollas bien cocidas, más fáciles de digerir.

La cebolla es un maravilloso aliado cotidiano, siempre que la utilices según tus necesidades y tu propio confort digestivo.

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