¿El resultado? Dos mitades de claras perfectas con centros lisos y huecos, listas para rellenar, y un montón de yemas sueltas, sin necesidad de sacarlas con cuchara.
Y sí, es tan seguro como eficiente. Simplemente sujeta el huevo firmemente con una mano mientras guías el cuchillo con la otra; sin herramientas sofisticadas ni pasos adicionales.
Los comentarios del vídeo lo dicen todo: “¿Fui a la escuela de cocina y no me enseñaron esto?” y “¡Esto me va a ser útil!”.
Para quienes alguna vez han temido preparar huevos rellenos, este truco es revolucionario. Tu próxima bandeja para fiestas será mucho más fácil y rápida de preparar.