EL PODEROSO REMEDIO

Indicaciones: Tomar en ayunas, máximo 3 veces por semana, durante periodos de 2 semanas y luego descansar una semana. Ideal para personas con una dieta muy acidificante (mucha carne, pocas verduras). No apto para personas con hipertensión no controlada.

Indicaciones de uso correcto (reglas de oro)
Cuándo NO tomarlo:

Si tiene presión arterial alta (el bicarbonato de sodio es sodio puro: 1 cucharadita contiene aproximadamente 1000 mg de sodio, casi la mitad del límite diario).

Si padece enfermedad renal crónica (los riñones no podrán eliminar el exceso de sodio y bicarbonato).

Si toma medicamentos para el corazón, diuréticos ahorradores de potasio o aspirina en dosis altas.

Si tiene gastritis con erosiones o úlcera activa (la efervescencia puede empeorar el daño).

Efectos secundarios a tener en cuenta:
Si nota hinchazón en los tobillos, aumento de la presión arterial, gases excesivos o náuseas persistentes, suspenda su uso inmediatamente.

Un error muy común: Algunas personas lo toman “para alcalinizar la sangre”. La sangre mantiene su pH entre 7.35 y 7.45 automáticamente gracias a los riñones y los pulmones. Ninguna bebida casera puede cambiar eso a menos que esté muy enfermo. Si alguien le promete curar el cáncer con esto, aléjese.

Conclusión responsable: El agua con bicarbonato de sodio y limón es un buen recurso puntual para la acidez o para aliviar un exceso de ácidos en el organismo. Pero no es una poción milagrosa. Úsela con moderación, respete las dosis y, sobre todo, escuche a su cuerpo. Si la acidez es frecuente (más de dos veces por semana), no se automedique: consulte a un gastroenterólogo. Lo que realmente alcaliniza el cuerpo a largo plazo son las ensaladas y las legumbres, no el bicarbonato de sodio.

Leave a Comment