Esta noche hubo un apagón. Fui a la habitación de mi hijo a buscar unas velas que tenía debajo de la cama, y ​​fue entonces cuando descubrí esto. Sinceramente, es la primera vez que veo algo así, y no tengo ni idea de qué es. ¿Alguien sabe qué podría ser? La respuesta está en el primer comentario

Sin un zumbido de advertencia, sin un desvanecimiento gradual: una oscuridad instantánea que envolvió toda la  casa. Una oscuridad casi física que oprime la vista y desorienta. El refrigerador dejó de emitir su zumbido, el reloj se detuvo e incluso el tenue resplandor de las luces nocturnas se apagó.

Por un momento, me quedé allí, tratando de adaptarme.

Entonces recordé las  velas que había debajo de la  cama de mi hijo.

Caminé lentamente por el pasillo, guiado únicamente por mis recuerdos y los contornos borrosos de los muebles que había visto millas de veces. La casa parecía diferente en la oscuridad: más grande, más silenciosa, tan extraña que el más mínimo ruido parecía amplificarse. Cada paso resonaba demasiado tiempo, como si las paredes estuvieran escuchando.

Al llegar a su habitación, me arrodillé con cuidado junto a la cama. El aire estaba quieto y ligeramente polvoriento, como en esos lugares olvidados donde se acumulan cosas con el tiempo: calcetines perdidos, juguetes rotos, diversos objetos que los niños insisten en llamar “importantes”, aunque no sepan explicar por qué.Camas

Metí la mano debajo de la cama, esperando encontrar velas.

En cambio, mis dedos rozaron algo frío.

Plástico duro.

Lo quité lentamente.

Al principio, no podía entender lo que estaba viendo.

Era un extraño objeto azul, irregular, anguloso y de aspecto peculiar. No parecía a nada que pudiera clasificar de inmediato. No era un juguete en el sentido obvio de la palabra. No era un artículo doméstico. No era algo que perteneciera a la habitación de un niño, ni siquiera a una casa común.

Su forma era irregular, casi agresiva: curvas dentadas, protuberancias afiladas y extraños puntos que captaban la tenue luz de mi teléfono, dándole una apariencia casi realista. El azul era profundo y apagado, pero paradójicamente se intensificaba por la oscuridad circundante, como si absorbiera mi mirada en lugar de reflejarla.

Física

Lo giré lentamente entre mis manos.

Nada tenía sentido.

Sin inscripción. Sin marcas. Sin instrucciones. Sin función aparente. Simplemente un objeto que parecía tener un propósito, pero que se negaba a explicar cuál era.

Durante unos segundos, mi mente hizo lo que siempre hace en ausencia de información: empezó a inventar posibilidades.

¿Un dispositivo electrónico averiado?

¿Una especie de dispositivo experimental?

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