¿Cómo incorporar el cono de clavo a tu rutina?
Es facilísimo: después de limpiarte bien el rostro, aplica una fina capa de cono de clavo en las zonas seleccionadas: el contorno de ojos, la frente y las líneas de expresión. Un ligero masaje circular con las yemas de los dedos ayudará a que se absorba mejor. Aplícalo preferiblemente por la noche para que tu piel se beneficie plenamente durante la noche.
Para obtener resultados óptimos, es importante la constancia: mañana y noche si tu piel lo tolera bien; de lo contrario, alterna. Y como siempre con los aceites esenciales, es mejor hacer una pequeña prueba primero.
Una receta casera sencilla para probar. ¿
Te apetece un método casero? Aquí tienes una receta muy sencilla para hacer en casa:
1/2 cucharadita (aproximadamente 2 o 3 gotas) de aceite esencial de clavo (siempre diluido en un aceite portador suave como aceite de coco o jojoba),
1 cucharada (aproximadamente 15 g) de gel de aloe vera,
1 cucharadita (aproximadamente 7 g) de miel y
unas gotas de vitamina E (opcional).
Mezclar todo y aplicar en el rostro, evitando el contorno de ojos. Dejar actuar durante unos 15 minutos y enjuagar con agua tibia. Tu piel quedará suave, hidratada y visiblemente renovada.
La precaución, la delicadeza y las precauciones son fundamentales.
Aunque este tratamiento es natural, no es apto para todo tipo de piel. Las pieles especialmente sensibles o reactivas deben tratarse con precaución. Evite aplicarlo antes de la exposición solar y consulte siempre a un profesional sanitario si está embarazada o tiene antecedentes de reacciones cutáneas.