La hinchazón en las extremidades inferiores no es solo una cuestión estética. Para muchas personas representa incomodidad, dolor leve, sensación de pesadez constante y dificultad para realizar actividades cotidianas. Sentarse y levantarse se vuelve molesto. Usar ciertos zapatos puede resultar incómodo. Incluso al final del día, el simple acto de descansar no elimina esa sensación de presión en la piel.
Lo que pocas personas comprenden es que la hinchazón en piernas, tobillos y pies no siempre es un problema aislado. En muchos casos es una señal de que el cuerpo está reteniendo líquidos más de lo necesario o que la circulación no está funcionando con la eficiencia adecuada.