6. Eczema (dermatitis atópica): inflamación crónica de la piel
El eccema es una afección crónica que causa inflamación, picazón y sequedad en la piel. Puede exacerbarse periódicamente y suele estar asociado con asma o fiebre del heno.

Los síntomas incluyen:
- Manchas rojas, secas y escamosas
- Picazón que puede llegar a ser intensa
- Engrosamiento o agrietamiento de la piel por rascarse
- A menudo afecta los codos, las rodillas, la cara o el cuello.
Qué hacer: Hidrata regularmente con cremas emolientes, evita los desencadenantes conocidos (como alérgenos o estrés) y usa tratamientos tópicos recetados cuando sea necesario. El eccema no es contagioso, pero puede requerir tratamiento a largo plazo.
7. Psoriasis: cuando las células de la piel se multiplican demasiado rápido
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La psoriasis es una enfermedad autoinmune de la piel en la que el sistema inmunitario acelera el ciclo de vida de las células de la piel, provocando que se acumulen rápidamente en la superficie.

Síntomas a tener en cuenta:
- Manchas rojas y gruesas cubiertas de escamas de color blanco plateado.
- Picazón o ardor en las zonas afectadas
- Aparece comúnmente en el cuero cabelludo, los codos, las rodillas y la espalda baja.
Qué hacer: Los tratamientos incluyen cremas tópicas, fototerapia y medicamentos inmunomoduladores. La psoriasis no es curable, pero se puede controlar con el cuidado adecuado.
Cuándo consultar a un médico
Aunque la picazón y el enrojecimiento ocasionales pueden ser resultado de una irritación leve, no se deben ignorar los síntomas recurrentes o graves. Consulte a un médico si experimenta:
- Síntomas que duran más de una semana
- Enrojecimiento intenso o extendido
- Llagas abiertas o signos de infección (pus, hinchazón o fiebre)
- Alteración del sueño o de las actividades cotidianas debido a la picazón.
- Desencadenantes desconocidos o brotes persistentes
Un dermatólogo puede ayudar a diagnosticar el problema subyacente mediante pruebas cutáneas, biopsias o análisis de sangre si es necesario.