Pero para muchos, la verdadera lección no vendrá de un tribunal. Se da aquí, en la decisión de los padres de decir: “No, lo que hiciste fue grave. Y tienes que asumirlo”.
Además, varios internautas han propuesto un castigo simbólico pero significativo: hacerles participar ellos mismos en la restauración de la biblioteca, para que se den cuenta plenamente del alcance de sus acciones.