Resultados según la posición del huevo:
Posición del huevo Estado de frescura ¿Es seguro consumirlo?
Se hunde y queda acostado en el fondo Muy fresco Sí, ideal para cualquier uso
Se hunde pero queda de pie (vertical) Aún bueno, pero no tan fresco Sí, mejor para huevos cocidos
Flota en el agua Viejo o en mal estado No, ¡descártalo inmediatamente!
¿Por qué flota el huevo viejo?
Con el paso de los días, el huevo pierde humedad a través de la cáscara porosa, y se forma una cámara de aire interna. Cuanto más aire contiene, más liviano se vuelve, y por eso flota.
Prueba del olor: el instinto nunca falla
Otra forma muy precisa es abrir el huevo y olerlo. El huevo en mal estado emite un olor fuerte, desagradable y sulfuroso, muy fácil de identificar. Si tienes dudas después de la prueba del agua, rompe el huevo en un recipiente separado antes de mezclarlo con otros ingredientes.
¡Nunca lo huelas directamente desde la cáscara! Si está podrido, el olor será muy penetrante.
Prueba visual: lo que tus ojos pueden decirte
Cuando abras el huevo, observa:
La yema debe estar redonda, abultada y de color uniforme.
La clara debe ser densa y gelatinosa, especialmente cerca de la yema.
Si la yema está rota o muy plana, y la clara es totalmente líquida, probablemente el huevo ya no está fresco.
Si ves manchas negras, verdes o de color extraño: ¡tíralo!
¿Cómo leer la fecha en los envases?
continúa en la página siguienteEn muchos países, los huevos se venden con una fecha de consumo preferente impresa en el cartón. Esta no indica caducidad exacta, sino el período durante el cual se garantiza frescura óptima.
Generalmente, los huevos pueden conservarse 3-4 semanas desde la fecha de puesta si se almacenan correctamente.
Consejos para conservar huevos frescos por más tiempo
Guárdalos en el refrigerador, preferiblemente en su envase original y lejos de alimentos con olores fuertes.
No los laves antes de guardarlos. La cáscara tiene una capa protectora natural que evita la entrada de bacterias.
No los saques del refrigerador y los regreses. Los cambios de temperatura favorecen la condensación y el crecimiento de bacterias.
Evita las puertas del refrigerador, ya que tienen más cambios de temperatura. Es mejor colocarlos en una zona estable, como el centro o fondo del estante.
Curiosidades sobre los huevos
Un huevo promedio contiene 6 gramos de proteína y apenas 70 calorías.
Los huevos marrones y blancos tienen el mismo valor nutricional: solo cambia la raza de la gallina.
En la Edad Media, los huevos se usaban como remedio natural y moneda de cambio.
Algunos chefs profesionales prefieren huevos de más de 7 días para preparaciones cocidas, ya que se pelan más fácilmente.
Conclusión
No necesitas aparatos tecnológicos ni pruebas costosas para saber si un huevo está en buen estado. Con un vaso de agua y tus sentidos puedes determinar su frescura en segundos. Saber esto no solo te ahorra dinero y evita el desperdicio, sino que también protege tu salud y la de tu familia.
Así que la próxima vez que tengas dudas sobre esos huevos olvidados en el refrigerador, haz la prueba del vaso, observa, huele… ¡y decide con seguridad!