
500 ml de nata montada fría
500 g de yogur natural (preferiblemente más graso)
150 g de azúcar glas (ajustar al gusto)
1 sobre de azúcar vainillado
Ralladura de 1 limón (opcional, pero combina muy bien)
Aprox. 300 g de bizcocho bebé
Aprox. 200 g de fruta fresca o congelada (p. ej., fresas, frambuesas, arándanos) para las capas y para decorar.
Preparación (aprox. 3 minutos):
Preparación de la crema: En un bol grande, combine la nata montada fría, el yogur natural, el azúcar glas y el azúcar avainillado. Si lo usa, añada la ralladura de limón.
Mezcla con batidora: Con una batidora (de mano o robot), bata la mezcla hasta que esté espumosa. Continúe batiendo durante unos 2-3 minutos hasta obtener una crema ligera pero más consistente. ¡No bata demasiado fuerte!
Montaje del pastel: Elija un bol o molde mediano. Coloque una fila de bizcochos en la base. Extienda una capa de crema de nubes encima y espolvoree con la fruta. Repita las capas (bizcocho, nata, fruta) hasta terminar los ingredientes. Cubra con nata, que puede decorar con la fruta restante. Enfriamiento: Cubre el bizcocho y mételo en el refrigerador al menos 2-3 horas, pero es mejor dejarlo enfriar toda la noche para que el bizcocho se ablande y los sabores se integren.
¿Por qué está “turbio”?
Gracias a la abundante crema batida y yogur, la crema se vuelve muy ligera y aireada, casi como una nube. Y el bizcocho pequeño proporciona una base suave para la crema fresca y afrutada.
¡Este bizcocho es increíblemente fácil y rápido de hacer, tal como escribiste! Además, es muy delicioso y refrescante. ¡Espero que también te guste! 😊🍰☁️🍓