Callos, durezas, talones ásperos… ¿Lo has probado todo: cremas, limas para pies, vendajes especiales? ¿Y si la solución más eficaz ya estuviera en tu cocina? Un dúo de ingredientes naturales fáciles de conseguir puede transformar tus pies con suavidad. ¿Te pica la curiosidad? Te encantará este truco casero que nuestras abuelas conocían tan bien.
¿Por qué merece la pena optar por el cuidado natural de los pies?
Seamos sinceros: a menudo olvidamos cuidar la piel de nuestros pies. Sin embargo, está expuesta a numerosos daños diarios, desde rozaduras por el calzado hasta la falta de hidratación. Como resultado, se forman callosidades que hacen que la piel se vuelva áspera y, a veces, incluso dolorosa.
Los productos naturales para el cuidado de la piel tienen la ventaja de ser económicos y, además, suaves. A diferencia de algunos productos de farmacia, no contienen ingredientes irritantes. Y lo mejor de todo, ¡muchas veces ya los tenemos en la despensa!