Al menos un perro ya ha ingerido una de estas trampas. Fue trasladado de urgencia a una clínica veterinaria y su estado es crítico.
Los veterinarios de la clínica Parme de Biarritz advierten de los riesgos extremadamente graves: estos objetos pueden causar perforaciones en el esófago o los intestinos, con riesgo de muerte rápida para el animal.
Estos actos de crueldad animal se castigan con severas penas: multas de hasta 45.000 € y tres años de prisión.
La advertencia se difundió rápidamente en redes sociales por numerosos dueños de mascotas, así como por celebridades como Camille Lou. Varias voces están pidiendo la instalación de cámaras de vigilancia para identificar a los responsables.