14 síntomas principales que indican niveles altos de azúcar en la sangre
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Micción frecuente (poliuria): Uno de los signos más comunes y tempranos. Tus riñones trabajan en exceso para filtrar y absorber el exceso de azúcar. Cuando no pueden mantener el ritmo, el azúcar se excreta en la orina, arrastrando líquidos de tus tejidos.
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Sed excesiva (polidipsia): Debido a la micción frecuente, tu cuerpo pierde muchos líquidos, lo que provoca una sensación intensa de sed. Esto crea un ciclo: orinas más, sientes más sed y bebes más.
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Aumento del apetito (polifagia): Aunque comas, tus células no obtienen la glucosa que necesitan. Esto envía una señal al cerebro de que tienes hambre, incluso después de comer.
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Fatiga: Cuando tus células no pueden usar la glucosa como energía, tu cuerpo carece de combustible. Esto causa cansancio y debilidad constantes, sin importar cuánto descanses.
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Visión borrosa: El azúcar alta puede causar hinchazón en el cristalino del ojo, afectando tu capacidad de enfoque.
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Pérdida de peso inexplicable: Si el cuerpo no obtiene energía de la glucosa, comienza a descomponer grasa y músculo, provocando pérdida rápida e inexplicable de peso.
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Heridas que sanan lentamente: El azúcar alta afecta la circulación y la función nerviosa, dificultando la cicatrización de cortes e infecciones.
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Infecciones frecuentes: La hiperglucemia debilita el sistema inmunológico, haciéndote más propenso a infecciones, especialmente urinarias y por hongos.
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Hormigueo o entumecimiento en manos o pies: El exceso de azúcar puede dañar los nervios (neuropatía), causando sensación de hormigueo o adormecimiento.
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Piel seca y con picazón: La mala circulación y el daño vascular pueden causar resequedad e irritación en la piel.
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Aliento con olor afrutado: Cuando la hiperglucemia es severa, el cuerpo quema grasa para obtener energía, produciendo cetonas, lo que da un olor dulce o afrutado al aliento.
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Náuseas y vómitos: La acumulación de cetonas puede causar cetoacidosis diabética (CAD), una condición grave que genera náuseas, vómitos y dolor abdominal.
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Dolores de cabeza: Los niveles altos de glucosa pueden afectar el cerebro, provocando dolores de cabeza frecuentes o intensos.
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Dificultad para concentrarse: El cerebro no recibe suficiente glucosa, lo que puede causar confusión y problemas de concentración.
Si reconoces varios de estos síntomas, es crucial consultar con un profesional de la salud de inmediato. Un simple análisis de sangre puede confirmar si tienes hiperglucemia. Si no se trata, el azúcar alta puede causar daños irreversibles en los nervios, riñones, ojos y corazón.
Tomar decisiones informadas sobre tu alimentación, mantenerte activo y buscar tratamiento médico si es necesario puede ayudarte a controlar tus niveles de azúcar y llevar una vida más saludable. No ignores estas señales de advertencia: tu salud es tu recurso más valioso.
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