“¿Estoy sufriendo un infarto?”
Y lo que es peor, no hay nadie más cerca que pueda ayudar.
Es una situación aterradora, pero saber exactamente qué hacer en los primeros minutos puede ser la diferencia entre la supervivencia y un daño irreversible.
Basándonos en las ideas del cardiólogo Dr. Andre Wambier, aquí presentamos los cinco pasos más importantes a seguir si alguna vez se enfrenta a un posible ataque cardíaco solo.
Paso 1: Reconocer las señales de advertencia de forma temprana
Un ataque cardíaco no siempre es grave. De hecho, muchos comienzan de forma silenciosa, con síntomas que se intensifican lentamente con el paso de los minutos. Cuanto antes identifique la causa, antes podrá obtener ayuda vital.
A continuación se presentan siete síntomas clave a los que debemos prestar atención:
Dolor o presión en el pecho: a menudo se describe como pesadez, opresión o una banda apretada alrededor del pecho.
Dolor irradiado: malestar que se extiende al brazo izquierdo, los hombros, la mandíbula, el cuello o incluso la parte superior de la espalda.
Dificultad para respirar: Sentirse sin aliento incluso estando en reposo o haciendo una actividad ligera.
Náuseas o vómitos: a menudo acompañados de malestar en el pecho.
Sudores fríos o piel húmeda: una señal de advertencia clásica.
Fatiga o debilidad repentina: Sentirse abrumadoramente cansado sin explicación.
Mareo o aturdimiento: Sensación de desequilibrio o desmayo.
Si experimentas varios de estos síntomas al mismo tiempo, no esperes a ver si pasan: actúa de inmediato.
Paso 2: Pide ayuda — Porque el tiempo es músculo
El paso más importante es simple: llamar a los servicios de emergencia de inmediato.
Cada minuto sin tratamiento aumenta el daño permanente al músculo cardíaco. Los paramédicos están equipados para iniciar intervenciones que salvan vidas, como oxígeno, monitorización de ECG y medicación, incluso antes de que llegue al hospital.
Aunque no esté seguro de si realmente se trata de un infarto, siempre es más seguro llamar.
Recuerde: Retrasar el tratamiento es mucho más peligroso que dar una falsa alarma.
Paso 3: Mantén la calma, la quietud y conserva la energía
Mientras espera que llegue la ayuda, su objetivo es reducir la tensión en su corazón y evitar que la situación empeore.
Esto es lo que debes hacer:
Siéntate y descansa. Una postura ligeramente inclinada hacia adelante facilita la respiración.
Mantén la calma. Respira lenta y controladamente para evitar que tu frecuencia cardíaca se acelere.
Abra la puerta. Esto garantiza que los paramédicos puedan llegar a usted rápidamente, incluso si no responde.
Evite la actividad. No camine, suba escaleras ni intente vestirse. Cada movimiento hace que su corazón trabaje más.
Si es posible, mantenga su teléfono a su alcance en caso de que necesite llamar nuevamente o brindar información adicional.
Paso 4: Tome aspirina (si es seguro para usted)
Si tiene aspirina cerca, mastique (no trague entera) una tableta de 325 mg. Masticar permite que entre al torrente sanguíneo más rápidamente.
La aspirina actúa diluyendo la sangre, lo que puede retardar la formación de coágulos y reducir la gravedad del ataque.
Solo haz esto si:
No eres alérgico a la aspirina.
No tienes ninguna condición médica ni prescripción que lo prohíba.
No retrasará su llamada de emergencia: la aspirina es un complemento del tratamiento, no un sustituto de la ayuda médica.
Paso 5: Ignore el mito de la “RCP con tos”
Quizás haya escuchado consejos en línea que sugieren que toser fuerte y repetidamente puede reactivar el corazón durante un infarto. Este método, a menudo llamado “RCP con tos”, no tiene respaldo científico y puede crear una falsa sensación de seguridad.
No existe ninguna técnica casera que sustituya la llamada a emergencias.
Si su corazón se detiene, solo profesionales capacitados o la RCP adecuada realizada por otra persona pueden salvarle la vida.
Bono: Qué hacer si encuentras a alguien que no responde
Si se encuentra con otra persona que pueda estar sufriendo una emergencia cardíaca:
Comprueba su capacidad de respuesta: tócale el hombro y pregúntale en voz alta: “¿Estás bien?”
Llame a los servicios de emergencia inmediatamente.
Comience la RCP si está capacitado:
Empuja fuerte y rápido en el centro de su pecho.
Intente realizar entre 100 y 120 compresiones por minuto (similar al ritmo de “Stayin’ Alive”).
Continúe hasta que lleguen los profesionales.
Una respuesta rápida puede aumentar drásticamente las tasas de supervivencia.
Prevención: Proteja su corazón antes de que ocurra una crisis
Si bien saber cómo reaccionar es esencial, la mejor defensa es reducir el riesgo de sufrir un infarto desde el principio. Pequeños cambios en el estilo de vida pueden tener un gran impacto a largo plazo.
Aquí te contamos cómo proteger tu corazón diariamente:
Siga una dieta saludable para su corazón: enfatice el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y proteínas magras.
Haga ejercicio regularmente: intente realizar al menos 150 minutos de actividad moderada cada semana.
Controle el estrés: pruebe ejercicios de respiración, yoga, atención plena o un pasatiempo relajante.
Controle sus números: lleve un registro de la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre.
Evite fumar y limite el consumo de alcohol.
Mantenga un peso saludable para aliviar la presión sobre su sistema cardiovascular.
La prevención no requiere perfección: sólo hábitos constantes y constantes.
Reflexiones finales
Estar solo durante un infarto es una idea aterradora, pero saberlo te da poder.
Al reconocer los síntomas a tiempo y actuar con rapidez, puedes aumentar drásticamente tus probabilidades de supervivencia.
Recordar:
Reconocer las señales de advertencia
Llamada de ayuda de emergencia
Mantén la calma y conserva la energía
Tome aspirina si es apropiado
Espere con seguridad a los profesionales
Sobre todo, confía en tus instintos. Cuando sientas que algo está muy mal, no lo ignores.
En asuntos del corazón, cada segundo cuenta.