Imprescindible en una sopa reconfortante, base de miles de recetas y aliada número uno para una buena comida casera, la cebolla está en todas partes. La usamos sin pensar, casi automáticamente. Sin embargo, tras sus capas y su aroma inimitable, esconde mucho más que un simple sabor. Porque si bien la cebolla a menudo se presenta como un superalimento, también puede deparar algunas sorpresas para algunas personas sensibles. Entonces, ¿deberíamos comerla sin restricciones o con un poco más de criterio? A continuación, una explicación concisa.
¿Por qué las cebollas son tan buenas para nosotros?

Otra ventaja importante: contribuye al buen funcionamiento del sistema cardiovascular y se integra fácilmente en una dieta variada sin resultar pesado. Rico en vitamina C y compuestos azufrados, suele asociarse con una sensación de vitalidad y ligereza, siempre que se tolere bien.
En resumen, en el papel, las cebollas son buenas para la salud .