Los viejos graneros y cobertizos de almacenamiento a menudo ocultan herramientas olvidadas de generaciones anteriores, cada una con un propósito práctico que puede no ser obvio hoy en día.
Durante una limpieza, alguien podría encontrar una herramienta de hierro pesada con una bisagra central y dientes afilados y espaciados uniformemente a lo largo de los bordes internos curvos.
A primera vista, puede parecer inusual o decorativo, pero su construcción robusta y su movimiento similar al de un alicate sugieren que fue hecho para trabajos agrícolas exigentes.
Los dientes dentados son el detalle clave —están diseñados para agarrar y pelar en lugar de cortar, especialmente en algo redondo y firme.
Los agricultores dependían de herramientas como ésta para procesar las cosechas de manera eficiente para su almacenamiento, alimentación del ganado o venta.
Para usarlo, se colocó una mazorca de maíz seca entre las mandíbulas articuladas y se aplicó presión mientras se giraba la mazorca, lo que permitió que los dientes quitaran los granos en secciones.