Los lepismas, también conocidos como pececillos de plata, son esos pequeños insectos de color gris plateado que a menudo se ven corriendo rápidamente por los rincones oscuros de la casa, especialmente durante la noche.
Aunque pueden parecer inofensivos a simple vista, su presencia frecuente en el hogar puede representar una clara señal de alerta sobre exceso de humedad, filtraciones, condensación o falta de ventilación en determinadas zonas.
Estos visitantes escurridizos prefieren lugares oscuros, cálidos y húmedos, por eso suelen esconderse detrás de los muebles, debajo de los fregaderos, dentro de los armarios, en baños, cocinas, sótanos y alrededor de tuberías.
Las mismas condiciones que favorecen su aparición también pueden facilitar la formación de moho y el deterioro silencioso de paredes, madera y otros materiales.
Además, su dieta se basa en sustancias ricas en almidón, azúcares y celulosa. Esto significa que pueden alimentarse del pegamento de los libros, cajas de cartón, fotografías, documentos importantes, revistas, papel tapiz e incluso algunas telas.
El daño normalmente ocurre poco a poco, por lo que muchas personas no se dan cuenta hasta encontrar pequeños agujeros, manchas, bordes mordidos o páginas deterioradas.
En este artículo te explicaremos detalladamente por qué estos pequeños insectos no deben ser ignorados, qué puede estar provocando su aparición y cuáles son las que conviene tomar medidas para reducirlos.