Beber agua fría justo después de comer no es peligroso para la mayoría de las personas. Muchas creencias sobre esto son mitos. Aquí tienes lo que dice la ciencia médica:
Lo que realmente ocurre en el cuerpo
1. El cuerpo calienta el agua rápidamente
El estómago mantiene una temperatura cercana a 37 °C, por lo que el agua fría se calienta en pocos minutos. No altera la digestión de forma significativa.
2. No “solidifica la grasa” ni bloquea la digestión
Es un mito común. El sistema digestivo usa enzimas y ácido para descomponer los alimentos, y la temperatura del agua no impide este proceso.
3. Puede causar molestias en algunas personas sensibles
Algunas personas pueden sentir:
ligera incomodidad estomacal
sensación de hinchazón
o dolor en personas con problemas digestivos específicos
Pero esto no significa que sea dañino, solo una reacción individual.