
Lava bien las guayabas, pártelas y retira las semillas.
Ponlas en una olla con la taza de agua y cocina a fuego medio hasta que estén suaves.
2. Hacer la pulpa:
Licúa o cuela las guayabas cocidas para obtener una pulpa fina y sin grumos.
3. Cocinar la mezcla:
Regresa la pulpa a la olla.
Agrega el azúcar y el jugo de limón.
Cocina a fuego medio-bajo, moviendo constantemente, hasta que la mezcla espese y adquiera una consistencia similar a la mermelada.
4. Añadir la grenetina:
Hidrata la grenetina en agua fría y fúndela unos segundos en microondas o a baño maría.
Incorpórala a la mezcla caliente y revuelve muy bien.
5. Formar el rollo:
Extiende la mezcla sobre una charola engrasada o con papel encerado.
Deja enfriar hasta que esté firme pero aún maleable.
Con ayuda del papel, enrolla con cuidado formando un cilindro.
6. Reposar y servir:
Refrigera al menos 4 horas o hasta que esté totalmente firme.
Corta en rebanadas y sirve como postre o acompañante de café.
Consejos de Servicio y Conservación